Literatura: el aire fresco en una sociedad abomba’

Posted on May 10, 2011


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Literatura: el aire fresco en una sociedad abomba’

Verónica Ortiz Calderón

En un mundo globalizado, conectado y enchufado 24/7 es difícil saber apreciar una buena lectura. Métodos alternos de entretenimiento nos bombardean todo el tiempo: películas, juegos, series, etc. Esto resulta en la estupefacción gradual de nuestra sociedad. Cada día perdemos más en técnicas de escritura y lectura. Y es entonces cuando encuentro a mis compañeros escribir “a veces” en su forma única de “a beces” que me doy cuenta que estamos cayendo por un vacío. Nos encontramos sumidos en un vacío intelectual y sentimental. Falta ya el romanticismo de las novelas que inspiraba a tantos jóvenes hace muchos años ya olvidados. Ahora, la idea de cortejar a una dama es pasar la velada romántica sudorosos y rozando sus genitales contra una pared. Vivimos en la sociedad del “no me importa” del “que se joda”, vivimos en un mundo sin profundidad.

La literatura nos mejora como seres humanos. La lectura nos transporta a mundos maravillosos y desconocidos, nos abre caminos, nos hace ver la vida a través de un cristal maravilloso de imaginación y encanto. La escritura nos da el poder crudo de la creación, el poder de cambiarte a ti mismo y cambiar el mundo. Y teniendo todas estas herramientas maravillosas a nuestra disposición, preferimos nuevamente sentarnos en nuestro sofá asqueroso, que ya está lleno de manchas de todo tipo y tiene un gran hoyo en el centro donde colocas cuidadosamente tus más queridísimos compañeros. Y ahí te plantas y hechas raíces mientras tus ojos se alimentan de más y más basura. No te sorprendas si cuando despiertes de ese letargo, encuentres que solo te puedes expresar en el lenguaje de la basura. Ya has perdido la habilidad de formar oraciones coherentes y lo único que sale de tu boca es la repetición de lo que llevas escuchando por horas sin medida: chatarra. Ya apesta, todo este cuarto apesta. ¿Hace cuánto no sales de tu zona cómoda? ¿Meses, años? ¿De qué es esta mancha?… Olvídalo, no quiero saber. ¿Hace cuánto tiempo no leíste un buen libro? Ni si quiera te acuerdas… Entonces ¿Cuándo fue la última vez que dejaste tu imaginación relampaguear por el campo de tu mente y escribiste un poema o una historia? Tampoco sabes… ¿Qué tal si abro esta ventana? Cúbrete de su luz, a veces es demasiado potente, tienes que ir acostumbrándote gradualmente. ¿Respiras? Por primera vez respiras aire fresco.

Aprovecha este momento, báñate de su luz y de su entendimiento. No sigas pensando en que “no tengo tiempo” o en que “leer es para estofones”. ¡Despierta ya! No sigas aferrado únicamente a esas cosas que te dan placer instantáneo. La literatura es un gozo y un placer que requiere de tu cuidadosa atención. Es un arte caprichosa y pide ser mimado constantemente. Los libros te piden a gritos que entierres tu nariz en ellos y aspires el olor único de sus páginas amarillas. El papel y el lápiz, los amantes fervorosos e inseparables, esperan con ansias locas en tu escritorio para que los roces uno con otro. Todo el universo espera tu retorno a la vida de los iluminados. Una vida entre fantasía, amor, despecho, sexo, odio, coraje, belleza, todo, la literatura lo es todo. Aspira nuevamente ese aire fresco, no dejes que le ventana se cierre nuevamente. ¿Respiras? Por primera vez respiras aire fresco.

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